jueves, febrero 08, 2007

DRM, iPod, mp3 y toda la música al alcance de un click

Luego de leer sobre los debates que suelen surgir alrededor de los problemas de piratería en la música encontré un artículo redactado por Steve Jobs que habla al respecto y comparto con todos los lectores del blog. Es algo extenso pero bastante interesante.



Reflexiones sobre música

POR STEVE JOBS

Ante el impresionante éxito mundial del reproductor de música de Apple, el iPod, y de la tienda de música en línea iTunes, hay quienes han reclamado que Apple "abra" el sistema de DRM ('digital rights management', o gestión de derechos digitales) que emplea para proteger la música [almacenada en iTunes] contra el robo, de modo que la música que se adquiera en iTunes pueda reproducirse en aparatos comprados a otras empresas y que la música protegida adquirida en otras tiendas de música en línea pueda reproducirse en los iPod. Examinemos la situación actual y la forma en que hemos llegado hasta aquí y estudiemos cuidadosamente a continuación tres alternativas para el futuro.

Para empezar, conviene recordar que todos los iPod reproducen música no está protegida por algún sistema de DRM y codificada en formatos "abiertos" autorizados como, por ejemplo, MP3 y AAC.

Los usuarios de iPod pueden conseguir la música que les gusta, y de hecho lo hacen, de una multiplicidad de fuentes, entre ellas, los discos compactos de su propiedad. La música de los discos compactos puede importarse con toda facilidad al programa de almacenamiento de discos de iTunes, que se puede descargar gratuitamente y que funciona tanto en Mac como en PC con sistema Windows, y queda automáticamente codificada como formatos AAC o MP3 abiertos sin necesidad de ningún tipo de DRM. Esta música puede reproducirse en los iPod o en cualquier otro reproductor de música capaz de reproducir estos formatos abiertos.

El problema se presenta con la música que Apple vende en su iTunes Store [Tienda iTunes] en línea. Puesto que Apple no es la propietaria de la música ni tiene ningún control sobre ella, se ve en la obligación de obtener los derechos de distribución de la música de terceros, fundamentalmente de las "cuatro grandes" empresas del mundo de la música, Universal, Sony BMG, Warner y EMI. Estas cuatro compañías controlan la distribución de más del 70 por ciento de la música de todo el mundo. Cuando Apple se puso en contacto con estas empresas para obtener permiso para distribuir su música legalmente a través de ‘internet’, todas ellas se mostraron extremadamente cautelosas y exigieron que Apple protegiera su música frente a la posibilidad de que se copiara ilegalmente. La solución consistió en crear un sistema de DRM, que vehicula cada canción que se compra en la tienda iTunes dentro de un programa informático especial y secreto, al objeto de que no pueda ser reproducida en aparatos no autorizados.

Apple tuvo la habilidad de negociar unos derechos de utilización sin precedentes, que permiten que los usuarios reproduzcan la música así protegida con su sistema de DRM en un total de hasta cinco ordenadores y en un número ilimitado de iPod. Conseguir esos derechos de las empresas de música fue en su momento un logro sin precedentes e incluso a día de hoy es algo que no tiene parangón en casi ningún otro servicio de música digital. En cualquier caso, una de las estipulaciones clave de nuestros compromisos con las empresas de música es que, si nuestro sistema de DRM llega a ser quebrantado y la música de estas compañías pasa a ser reproducible en aparatos no autorizados, nosotros disponemos de un número muy reducido de semanas para resolver el problema o, en caso contrario, las empresas estarán facultadas para retirar su catálogo musical al completo de nuestra tienda iTunes.

Para impedir las copias ilegales, los sistemas de DRM tienen que reservar exclusivamente a los aparatos autorizados la reproducción de la música protegida. Si se coloca en ‘internet’ una copia de una canción protegida por un DRM, ha de impedirse que esa copia se pueda reproducir en el ordenador de quien se la descargue o en un aparato portátil de reproducción de música. Para conseguirlo, un sistema de DRM emplea claves secretas. No hay ninguna teoría sobre protección de contenidos que no sea la de mantener un secreto. En otras palabras, incluso en el caso de que se utilicen los recursos criptográficos más avanzados para proteger el contenido musical, lo que en cualquier caso ha de hacerse es "ocultar" las claves que darían acceso a la música en el ordenador de un usuario o en un reproductor portátil de música. Nadie ha sacado jamás un sistema de DRM que no dependa de ese tipo de claves secretas para su funcionamiento.

El problema radica, por supuesto, en que en el mundo hay muchas personas de una gran inteligencia, y algunas de ellas, con mucho tiempo disponible, a las que les encanta reventar este tipo de secretos y hacer pública la fórmula para que cualquiera pueda hacerse con música gratis (y robada). No es infrecuente que personas de ésas tengan éxito en sus propósitos, por lo que cualquier empresa que pretenda proteger sus contenidos mediante la aplicación de un DRM se ve obligada a actualizar el sistema con bastante frecuencia, mediante la aplicación de códigos secretos nuevos y más difíciles de desentrañar. Es un juego como el del gato y el ratón. El sistema de DRM de Apple se llama FairPlay [Juego limpio]. Aunque hemos registrado algunas violaciones del FairPlay, hemos sido capaces de resolverlas a tiempo mediante la actualización del programa informático de la tienda iTunes, del programa informático de almacenamiento de iTunes y del programa informático de los propios iPods. Hasta ahora, hemos cumplido los compromisos que contrajismos con las empresas de música en orden a proteger su música y hemos puesto a disposición de los usuarios los derechos de reproducción más generosos que se pueden encontrar en el sector para la reproducción de música descargada legalmente.

Con tales antecedentes, examinemos ahora tres alternativas diferentes de cara al futuro.

La primera alternativa consiste en continuar en la misma dirección que hasta ahora, en la que cada fabricante compite libremente con sus sistemas propios e integrales, ‘de arriba a abajo’, para la venta, reproducción y protección de música. Se trata de un mercado extraordinariamente competitivo, con empresas muy importantes a escala mundial que realizan enormes inversiones para desarrollar nuevos reproductores de música y tiendas de música en línea. Apple, Microsoft y Sony compiten con sistemas propios. La música que se compre en la tienda Zune de Microsoft no podrá reproducirse más que en reproductores Zune; la música que se compre en la tienda Connect de Sony no podrá reproducirse más que en reproductores Sony y la música que se compre en la tienda iTunes de Apple sólo podrá reproducirse en los iPod. Este es el estado actual de las cosas en el sector y los clientes están bien servidos gracias a la continua aparición de productos innovadores y a una amplísima variedad de opciones.

No faltan quienes han argumentado que, una vez que un consumidor compra una pieza musical de una de las tiendas de música de una marca determinada, está ya condenado para siempre a utilizar de manera exclusiva los reproductores de música de dicha empresa o también que, si compran un reproductor determinado, están condenados a comprar música exclusivamente de la tienda de música de esa empresa. ¿Es eso cierto? Examinemos a fondo los datos de los iPod y de la tienda iTunes, que son los productos más populares del sector y de los que disponemos de datos más exactos.

Hasta finales del 2006, los clientes habían comprado un total de 90 millones de reproductores 90 iPod y dos mil millones de canciones de la tienda iTunes. Por término medio, estas cifras vienen a representar 22 canciones adquiridas en la tienda iTunes por cada iPod vendido a lo largo de su existencia.

El más vendido de los iPod en la actualidad es capaz de almacenar mil canciones, pero las investigaciones sobre su uso nos revelan que, por término medio, todo iPod está prácticamente lleno. Eso significa que sólo 22 de cada mil canciones, es decir, por debajo del tres por ciento de la música almacenada por término medio en cada iPod, se han comprado en la tienda iTunes y están protegidas por un sistema de DRM. El 97 por ciento restante de la música no goza de ninguna protección y puede reproducirse en cualquier reproductor capaz de reproducir formatos abiertos. Se hace difícil creer que sólo un tres por ciento de la música que almacena por término medio cada iPod sea suficiente para obligar a los usuarios a comprar exclusivamente reproductores iPods en el futuro. Por otra parte, como el 97 por ciento de la música que hay por término medio en un iPod no se ha comprado en la tienda iTunes, está claro que los usuarios de iPod no están encadenados a la tienda iTunes a la hora de adquirir su música.

La segunda alternativa es que, mediante los correspondientes acuerdos, Apple ceda la tecnología de DRM, el sistema FairPlay, a otros competidores, actuales y futuros, con el objetivo de conseguir la compatibilidad de funcionamiento entre los reproductores y las tiendas de música de otras empresas.

A primera vista, parece que se trata de una buena idea, puesto que por está vía se ofrecerían a los clientes mayores posibilidades de elección, ahora y en el futuro. Además, Apple podría obtener beneficios de esta fórmula con sólo cargar una pequeña cantidad en cada canción por la cesión de su sistema FairPlay de DRM. Sin embargo, cuando la cosa se examina un poco más a fondo, empiezan a surgir los problemas. El más delicado es que la cesión de un sistema de DRM implica la revelación de algunos de sus secretos a gran número de personas en un gran número de empresas y la historia nos enseña que entonces resulta inevitable que se filtren los datos secretos.

Internet ha hecho que esas fugas de información resulten mucho más dañinas, puesto que una sola filtración puede expandirse por todo el mundo en menos de un minuto. Las fugas de información pueden dar como resultado que en un tiempo mínimo estén disponibles para su descarga gratuita en ‘internet’ programas informáticos que inutilizarían la protección de un sistema de DRM, de manera que canciones que estuvieran protegidas anteriormente podrían ser reproducidas en reproductores no autorizados.

Un problema no menos grave es el reparar en el menor tiempo posible los daños causados por una fuga de información de esas características. Para que la reparación culminara de manera satisfactoria, probablemente habría que retocar el programa informático de la tienda de música, el programa informático de almacenamiento de música y el programa informático de los reproductores con nuevas claves secretas y a continuación hacer llegar este programa informático actualizado a las decenas (o centenares) de millones de Mac, PC con sistema Windows y reproductores que están actualmente en manos de los usuarios. El proceso debería completarse a la mayor rapidez posible y con una coordinación extraordinaria. Una tarea de esta naturaleza resulta ya enormemente difícil en el caso de que no sea más que una empresa la que controle todas las piezas, pero resulta prácticamente imposible si son muchas las empresas que controlan piezas diferentes del rompecabezas y si todas ellas deben ponerse en funcionamiento de manera inmediata y concertada para reparar el daño producido por una filtración.

Apple ha llegado a la conclusión de que, si cede FairPlay a terceros, no está en condiciones de garantizar que el sistema proteja la música cuya distribución le ha sido autorizada por las cuatro grandes compañías de música. Quizás sea esta misma conclusión la que ha impulsado la reciente decisión de Microsoft de desplazar su empeño en la adopción de un modelo "abierto" de cesión de su DRM a terceros al ofrecimiento de un modelo "cerrado" de tienda propia de música, herramienta informática propia de almacenamiento y reproductores propios.

La tercera alternativa consiste en eliminar por completo los sistemas de DRM. Imaginemos un mundo en el que todas las tiendas en línea venden música sin protección de DRM, codificada en formatos abiertos. En un mundo así, cualquier reproductor podría reproducir música adquirida en cualquier tienda y cualquier tienda podría vender música reproducible en cualquier reproductor. No cabe ninguna duda de que ésta es la alternativa más atractiva para los consumidores y Apple se sumaría a ella sin pensárselo dos veces. Si las cuatro grandes empresas de música cedieran su música a Apple sin la exigencia de que la difunda protegida por un DRM, pasaríamos inmediatamente a vender en nuestra tienda iTunes sólo música libre de sistemas de protección. Todos los iPod fabricados hasta ahora reproducirían esta música libre de DRM.

¿Cuáles podrían ser las razones de que las cuatro grandes compañías musicales llegaran con Apple y con otras empresas al acuerdo de distribuir su música sin sistemas de DRM que la protegieran? La respuesta más simple es porque los sistemas de DRM no han sido plenamente eficaces, y es posible que no lo sean nunca, para atajar la piratería de música. Aunque las cuatro grandes compañías musicales exigen que toda la música suya que se venda en línea esté protegida por sistemas de DRM, esas mismas empresas de música siguen vendiendo cada año miles de millones de discos compactos que contienen música sin ningún tipo de protección. ¡Efectivamente! Nunca se ha desarrollado ningún sistema de DRM para los discos compactos, por lo que toda la música que se distribuye en discos compactos puede cargarse en ‘internet’ con toda facilidad y, posteriormente (e ilegalmente), descargarse en el ordenador y reproducirla en ordenador o en cualquier otro reproductor.

En el año 2006, en el mundo se vendieron desde las tiendas en línea menos de dos mil millones de canciones protegidas con algún sistema de protección DRM, mientras que se vendieron más de veinte mil millones de canciones completamente al margen de cualquier sistema de DRM en discos compactos sin protección alguna, y eso, las propias compañías de música. Las empresas de música son las que venden la inmensa mayoría de su música libre de cualquier sistema de protección DRM y no dan ninguna muestra de que vayan a modificar su manera de actuar, puesto que la inmensa mayoría de sus ingresos dependen de vender discos compactos que hay que reproducir en reproductores de discos compactos que no incorporan ningún sistema de DRM.

Así pues, si las empresas de música venden más del 90 por ciento de su música sin ningún sistema de DRM, ¿qué beneficios sacan de vender ese pequeño porcentaje que queda de su música protegida por un sistema de DRM? Parece que ninguno. En todo caso, los conocimientos técnicos y los gastos generales necesarios para desarrollar, hacer funcionar y actualizar un sistema de DRM han limitado el número de agentes que venden música protegida por algún sistema de DRM. Si desaparecieran estos condicionamientos, el mundo de la música podría experimentar un flujo de nuevas empresas dispuestas a invertir en más tiendas y más reproductores innovadores, lo cual no puede contemplarse por las empresas de música sino como un fenómeno de carácter positivo.

Una parte muy considerable de la preocupación en torno a los sistemas de DRM ha surgido en los países europeos. Quienes no estén contentos con la situación actual deberían reconducir quizás sus esfuerzos a convencer a las compañías de música de que vendan su música sin ningún sistema de DRM. Ya que hablamos de los europeos, dos y media de las cuatro grandes empresas de música están en su territorio. La mayor, Universal, es propiedad al cien por ciento de Vivendi, una empresa francesa. EMI es una empresa británica, mientras que Sony BMG es propiedad al cincuenta por ciento de Bertelsmann, una empresa alemana. Convencerles de que cedan su música a Apple y a otras empresas sin sistemas de DRM dará lugar a la creación de un mercado de música auténticamente compatible. Apple se sumará a esa situación de manera incondicional.

Steve Jobs es el presidente de Apple Computer y una de las figuras más importantes de la industria informática.

Extraído por Ricardo Andrés Obregón Merchán de El Mundo

martes, diciembre 19, 2006

7 Características de una estupenda Página Web

¿Qué hace magnífica una página web?

¿No le encantaría conocer los principales ingredientes para crear una página web de alta calidad? ¿Cuáles son los elementos básicos que se deben tener si se desea una página web sólidamente diseñada? Una página web que ha de destacarse y ser observada por nuestros visitantes. Una que mantendrá a los visitantes regresando al sitio una y otra vez. Una página web efectiva que es 95% mejor que la mayoría de los sitios de la red.

Siga estos sencillos pasos de diseño cuando esté creando su siguiente página web y tendrá la respuesta.

  1. Buenas palabras claves

    El núcleo. El concepto. Las buenas palabras claves son el bloque de la construcción que debe considerar incluso antes que su página web llegue a ser una ligera idea mental. Elegir la palabra o frase clave correcta es el factor primordial que determinará el éxito o fracaso de su sitio web. Debe procurar averiguar acerca de la palabra o frase clave que será el punto central y atractivo de la página web.

    Debe procurar tener esto correctamente. Es vital. Es sencillamente el elemento más importante de una página web. Puede usar software de análisis de palabras claves y sitios con tal fin como GoogleKeywords, Wordtracker.com, Nichebot.com, o software de análisis avanzado como "Brad Callen's Keyword Elite".

    Indiferentemente del proceso que prefiera, debe elegir sus palabras claves muy cuidadosamente. Debe verificar el número de búsquedas hechas mensualemnte de la palabra clave. También debería verificar la densidad de la palabra clave en su página para ver si se registrará en los motores de búsqueda. Es probable que tenga que ajustar o "afinar" la densidad de la palabra clave posteriormente.

    Asegúrese del lugar que le da a la palabra clave en el título de la página. Ubíquela en el primer titular de la página, incluso muchos vendedores ubican sus palabras claves o frases en la URL. Por ejemplo: www.sudominio.com/palabraclave.html Esto ayudará a los motores de búsqueda y a los navegantes a encontrar su página más rápidamente.

  2. Diseño Sencillo

    Conserve la sencillez. Procure mantener su página simple y directa. Mantenga un estilo profesional. Asegúrese que sea legible y clara para todos los visitantes. Revise la ortografía. También debería revisar cómo luce la página en todos los navegadores (www.anybrowser.com). Más vale asegurar que lamentar.

    Tenga en mente a sus visitantes todas las veces que diseñe su página web. Preserve la temática y manténgala relacionada con sus palabras claves. La mayoría de estudios de mercadeo demuestran que lo mejor es no confundir a los visitantes con demasiadas opciones. Si está vendiendo un producto o productos, limite la cantidad en cada página, si puede, a un producto.

    Si tiene una página de comparaciones, limite la cantidad a tres o cuatro. Estudios demuestran también que si presenta demasiadas opciones o productos, la tasa de cambio o de conversión cae, no sube. Mantenga todos los productos relacionados entre sí. Si tiene una página sobre laptops, no empiece discutiendo los beneficios de obtener un vehículo todoterreno o SUV.

    Mantenga sus frases cortas y el número de palabras en una página por debajo de 200 o 300 palabras. Muchos sitios dividen los artículos extensos en varias páginas, será algo inconveniente para los visitantes pero usted tendrá más espacio para la publicidad - Es su decisión.

  3. Optimizado

    Aceptémoslo, la página web promedio obtendrá la gran mayoría de su tráfico a partir de los motores de búsqueda, principalmente Google, aunque también MSN y Yahoo merecen consideración. Optimice su página para Google. Utilice una jerarquía simple y sencilla, mantega sus páginas a no más de tres clicks de la página principal. Vincular todas las páginas a su página principal es una buena práctica, hágalo siempre. Los motores de búsqueda encontrarán su página más rápido si está vinculada directamente desde la página principal del sitio.

    Utilizar software gestor de bitácoras (blogs) como Wordpress, BBlog y otros, optimizarán las páginas por usted. Los gestores de bitácoras tienen una jerarquía de vinculación (categorías, archivos, etc.) que son bastante amigables para los motores de búsqueda. Es casi imposible no optimizar las páginas si se usa un sistema gestor de bitácoras. Además, debería tener un sistema de redifusión RSS (mejor conocido como RSS Feed) que distribuya el contenido y lo colocará en los motores de búsqueda muy rápidamente.

    Revise factores y detalles como Meta Tags, descripción el título y contenido. Utilice un archivo de texto robots.txt para los robots de los motores de búsqueda.

    Si es nuevo en la construcción de páginas web, puede querer probar Webpage Creator de Google, allí puede crear las páginas y hospedarlas gratuitamente en los servidores de Google, además serán indexados automáticamente en Google. Buen valor agregado!

  4. Fácil Navegación

    Una grandiosa página web tendrá una navegación simple y fácil. Vincule su página web hacia y desde su página principal siempre que sea posible. Asegúrese también de vincularla hacia y desde la página del mapa del sitio. Muchos webmasters colocan todos los vínculos principales de su sitio en la parte superior o inferior de todas sus páginas, así que un visitante puede moverse libremente entre ellas y encontrar lo que está buscando. Preserve el nivel de comodidad de los visitantes siempre presente.

    Doble la revisión de todos los vínculos en su página web y todos y cada uno de ellos funcionen. Puede ser soreprendido al ver cuántos de ellos no funcionan, especialmente si está vinculando a otros sitios. Los motores de búsqueda no gustan de los vínculos rotos, así tampoco sus visitantes.

    También duplique la revisión de todas las imágenes para que su página se muestre adecuadamente. Nada reduce más la calidad de una página más rápido que las imágenes que no cargan.

  5. Contenido Nuevo

    Una página web estupenda siempre tendrá contenido nuevo. Asegúrese de actualizar su página web a menudo. Nuestro mundo de tecnología cambia rápidamente, asegúrese de que el material es actual y todavía pertinente.

    Recuerde, 9 de cada 10 veces, la única razón por la cual un visitante está en su página es por información. Asegúrese de entregársela. Asegúrese de que la información es reciente y precisa. Además, no hay nada como contenido nuevo y reciente para mantener a los visitantes interesados y regresando por más.

  6. Agregable a los marcadores o favoritos

    Una estupenda página web podrá en todos los casos ser agregada a los marcadores o favoritos del navegador. El visitante deseará marcar o agragar a sus favoritos su página y regresar a ella por más información. Asegúrese de que hace fácil para el visitante agregar la página a su listado de marcadores o favoritos. Utilice un script de marcado o de agregado a favoritos. Procure usar un ícono de favoritos o favicon, este es un pequeño logo que se coloca en el sitio y será automáticamente cargado y mostrado en los marcadores o favoritos del visitante, aumentando la vistosidad y atención a su página. Cosidere un marcador y un ícono de favoritos como migajas de pan, guiando al visitante de regreso a su página.

  7. Fresca

    Toda página tiene un factor WOW! Pruebe a crear su página fuera de lo normal y de lo común. Pruebe a hacerla única, fresca. Solo recuerde, una página web profesional simple con información valiosa es siempre espectacular. Y recuerde que no hay nada como un buen pequeño 'boca a boca' para obtener algo de tráfico representándose en Pagerank para su página. Un dato sobre su página es que vale lo que vale en oro.

Así que la próxima vez que esté diseñando una página web, vaya y pruebe a crear una página web con todas las características mencionadas arriba. Empiece con las palabras claves, manténgala simple y sencilla, léala y pruébela para encontrarle errores de codificación, diseñe una buena navegación y optimícela para los motores de búsqueda, asegúrese de proveer información y contenido valioso y fresco. Último pero no menos importante, trate fuertemente por hacer su página memorable y agregable a los marcadores o favoritos. Haga una página web profesional que será superior a la mayoría de las otras páginas de la red.

Aspire a lo más alto y cosechará la recompensa.

Artículo originalmente en inglés, redactado por Titus Hoskins en Noviembre 13 de 2006.
Extraído, traducido y adaptado por Ricardo Andrés Obregón Merchán

viernes, octubre 27, 2006

Migración al nuevo Blogger

Innovación para todos los redactores

Hace un tiempo abrí un blog de prueba en Blogger Beta, la nueva versión de Blogger la cuál entrará a reemplazar al actual blogger, y ésta me sorprendió con alguna novedades. Pero hoy decidí migrar el blog a el nuevo Blogger, pues se prometía migrar tal cual sin afectar el contenido y solo una que otra modificación en la plantilla.

Debo aceptar que me gustó hacerlo y que a la larga fue ampliamente beneficioso y me permite modificar el contenido, estructura, estilo y diseño con gran facilidad, pero me tomó alrededor de dos horas volver a dejar en un estado similar el blog, pues la migración me dejó algunos sinsabores en el diseño y codificación de los caracteres, además de algunos anuncios, links, imágenes y fragmentos de texto.

El cambio fue espectacular, pues ahora puedo modificar bloques sin entrar en contacto con esa tediosa plantilla, aunque ésta no desaparece, pues puede ser modificada también. Ésta es una buena opción para los principiantes quienes no conocen la codificación HTML y el modelado por bloques en una pagina web, la interfaz es bastante intuitiva aunque puede tornarse por instantes tediosa y agotadora (visualmente).

Para quienes tengan un blog en la versión anterior recomiendo realicen la migración con cautela y realicen una copia de seguridad de la plantilla y de los bloques de código HTML y Javascript insertados manualmente. Tuve también algunos problemas con la traducción y con la codificación UTF-8, prácticamente tuve que cambiar manualmente todas las tildes y caracteres especiales, lo cual no resulto muy divertido que digamos.

Esperemos que esta herramienta madure un poco y así podremos usar con toda tranquilidad esta poderosa herramienta que Google pone a disposición de todos los bloggers del mundo. Mientras tanto tendré que lidiar un poco con los "problemillas" y bugs actualmente existentes.